Por Stephen Wallace, M.S. Ed.
Últimamente se ha criticado mucho a los llamados "padres
hiperprotectores" en los medios de comunicación
populares por abrumar a sus hijos adolescentes, participando
excesivamente en su vida en momentos en los que necesitan más
independencia que cuidados. Esos reproches siguen de cerca
a otros estudios que sugieren que los padres no prestan suficiente
atención a los adolescentes, produciendo así una
epidemia de comportamientos destructivos.
Así pues, ¿a quién deben creer los padres?
Nuevos estudios sobre los Adolescentes
hoy de SADD (Students
Against Destructive Decisions: Estudiantes contra las decisiones
destructivas) y Liberty Mutual Group sugieren, de manera alentadora,
un término medio, recomendando a los padres que presten
atención a las cosas apropiadas en los momentos apropiados.
No hay duda de que cuando los jóvenes pasan de la niñez
a la adolescencia, tienen necesidades innatas de espacio e
independencia. Cada una de estas necesidades alimenta una importante
búsqueda de identidad personal y un grupo de compañeros
con el cual identificarse en esta etapa del desarrollo. Pero
ninguna exige el abandono emocional que con frecuencia acompaña
los años de la adolescencia.
En realidad, los adolescentes desean con todas sus ganas que
los adultos se den cuentan –y aprecien– de su avance
hacia la madurez. Sin embargo, en medio del frenético
ritmo de vida actual americano, nos olvidamos o simplemente
no ofrecemos las celebraciones de transición significativas
y rituales de la recién descubierta independencia y
responsabilidad hacia la familia y la comunidad que marcaron
la transición para generaciones anteriores.
Según los estudios sobre los Adolescentes
hoy, casi
la mitad de los estudiantes de escuela secundaria (el 42 por
ciento) y más de una cuarta parte de los estudiantes
de escuela intermedia (el 30 por ciento) dicen que Mamá y
Papá no reconocen los momentos importantes de su vida.
¿Las consecuencias? Es más probable que los
adolescentes cuyos padres no prestan atención a transiciones
importantes de la adolescencia, tales como la pubertad, los
cambios de escuela y los cumpleaños clave, participen
en conductas de alto riesgo, entre las que se pueden mencionar
el consumo de bebidas alcohólicas, el uso de drogas,
las relaciones sexuales prematuras y el manejo de autos de
manera temeraria. También es más probable que
se sientan estresados y deprimidos.
Parece claro que en ausencia de un reconocimiento razonable
de su progreso, muchos adolescentes
simplemente se inventan sus propios ritos de entrada a la
edad adulta, buscando rutas alternativas a la "madurez" que
frecuentemente incluyen opciones destructivas.
Resulta alarmante que los padres a menudo no saben nada sobre
estas opciones.
Al comparar las actividades que describen los mismos adolescentes
con las percepciones de sus padres, los nuevos estudios de
los Adolescentes hoy confirman los descubrimientos anteriores
de un "desfase de la realidad" que deja a muchas
familias desconectadas de una manera inquietante. Por ejemplo,
en comparación con lo que dicen sus propios padres,
los adolescentes de escuela secundaria tienen:
- Ocho veces más probabilidades de decir que toman
bebidas alcohólicas;
- Cuatro veces más probabilidades de decir que usan
drogas; y
- Dos veces más probabilidades de decir que han tenido
relaciones sexuales.
Es hora de salvar la distancia.
Los reconocimientos tradicionales de entrada en la edad adulta
fomentan el tipo de diálogo entre padres e hijos que
ha demostrado reducir las probabilidades de consumo de bebidas
alcohólicas por menores de edad, el uso de drogas, las
relaciones sexuales prematuras y el manejo temerario de carros.
También unen a las diferentes generaciones gracias al
reconocimiento tangible de cambio físico, y a veces,
a los sutiles cambios sociales y emocionales.
Marcar los pasos importantes en la vida de los adolescentes
también resulta esencial porque ayuda a los adolescentes
a establecer la conexión entre las personas que eran,
las personas que son y las personas en las que se están
convirtiendo, consolidando su búsqueda de propósito
mientras les prepara para un papel menos egocéntrico,
más colectivista en la sociedad.
A continuación presentamos unas ideas para los padres.
Identifique las
transiciones significativas.
Descubrir qué transiciones son las más importantes
para su hijo adolescente es un primer paso decisivo. Lo que "cuenta" para
un adolescente (por ej. cumplir dieciséis años,
conseguir el primer trabajo, salir con su primer/a novio/a,
conseguir su licencia de manejar) puede no tener demasiada
importancia para otro.
Comunique y celebre eventos importantes de la vida.
Comunicar el mensaje, ya sea por medio del diálogo
o pasando tiempo juntos, de que está "conectado" con
su adolescente a medida que este toma pasos significativos
hacia la madurez es una manera importante decir, "Te
quiero, me preocupo por ti y veo que estás creciendo".
Anime a los adolescentes a explorar oportunidades de crecimiento
saludables.
Apoyar la participación de su
adolescente en actividades estructuradas incluidas dentro
de verdaderas oportunidades de éxito y recompensa le
ayudará a ascender los escalones –y a iniciarse – hacia
la edad adulta.
Seis años de estudios de los Adolescentes
hoy dejan
claro el papel increíblemente influyente que los padres
y otras personas adultas comprensivas pueden tener para guiar
a los adolescentes hacia opciones seguras y saludables. Este último
informe ofrece ejemplos incluso más claros de cómo
hacerlo, resaltando los resultados de prestar atención.
Menos protección.
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