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Por Peg L. Smith, directora ejecutiva
de American Camp Association
Todos los padres de familia tienen esperanzas y deseos para
sus hijos. Apuesto que uno de los primeros en su lista de
deseos es que sus hijos se conviertan en personas adultas
equilibradas con relaciones positivas y estimulantes. El
ejemplo que usted les da en la casa es crucial, pero también
lo son las experiencias y consejos que pueden recibir de
otros adultos bondadosos. Afortunadamente, sus hijos reciben
apoyo positivo de maestros, familiares y líderes comunitarios
locales, pero los campamentos son otra fuente excelente de
mentores que pueden ayudar a sus hijos a navegar por las
aguas amenazadoras de la adolescencia, entender quiénes
son y quiénes quieren ser en su trayectoria hacia
la edad adulta.
Audrey Monke, propietario y director del campamento Gold
Arrow Camp en Lakeshore, California, afirmó "Los
niños saben de manera intuitiva que los padres tienen
un buen concepto de ellos. Cuando una persona adulta fuera
de su familia ve algo único y especial en ellos, puede
tener una influencia impactante y positiva".
Ella piensa que los niños maduran a partir de la
independencia de la experiencia de campamento y de las estrechas
relaciones con otros campistas y con los instructores. "El
estar lejos de sus padres permite a los niños ser
más abiertos a la hora de establecer relaciones con
otros adultos", dijo Monke. "Estas personas adultas
sirven de ejemplo positivo y de mentores a los niños
y a veces pueden ofrecer lecciones y consejos que los niños
no escucharían de sus padres".
El psicólogo infantil en la zona de Cleveland, Ohio,
y antiguo instructor de campamento, el Dr.Ethan Schafer,
está de acuerdo con que la experiencia de campamento
ofrece a los niños una excelente oportunidad de crecimiento
personal, que es un buen complemento de los valores y la
noción de identidad que se les inculca en la casa.
"Si uno lo piensa bien", señaló Schafer, "los
campamentos son probablemente la única situación en la que los
niños están juntos con otros niños y personas adultas
fuera de su casa. Allí tienen la oportunidad de establecer relaciones
positivas con otras personas adultas que les sirven de ejemplo".
Así que, aunque no sea fácil empacar la maleta
de su hijo, abrazarlo y ponerlo en un autobús para
que vaya a un campamento solo durante por lo menos una semana,
Monke piensa que el ambiente de campamento es importante
porque "Los niños necesitan aprender a confiar
en personas adultas fuera de su familia y sentirse seguros
fuera de la casa".
"Vivimos en una cultura que ha inculcado el miedo
a los padres", expresó. "Los padres dudan
en confiar sus hijos al cuidado de otras personas, pero las
oportunidades de los niños para establecer relaciones
positivas con personas adultas que les sirvan de mentores
ofrecen la posibilidad de que los niños adquieran
independencia, don de gentes y confianza".
Schafer confirmó que el tiempo que pasan con instructores
de campamento cariñosos enseña a los niños
que "las personas adultas son amables y buenas",
señaló. "Aprenden a ser adultos".
Antoine de Saint Exupéry, escritor francés
autor de El Principito, dijo una vez, "No existe felicidad
excepto en las relaciones humanas". Si eso es cierto,
la experiencia de campamento, en la que los niños
están rodeados de instructores amables y alentadores
que enseñan con el ejemplo, es una manera estupenda
de recalcar lo que uno se esfuerza por enseñar en
la casa: que los beneficios de relaciones positivas con personas
adultas –salpicadas de respeto mutuo, comprensión,
generosidad y satisfacción- pueden resultar en una
vida productiva y feliz.
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Consejos de un experto
Para leer más sobre
los beneficios y expectativas de los campamentos para
sus hijos, visite www.CampParents.org y
haga clic en el enlace Consejos de un experto.
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Peg
L. Smith es la directora ejecutiva de American Camp
Association.
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