Cada año entre 20 y 30 millones de americanos sufren
una reacción alérgica después de tener
contacto con la hiedra, el roble y el zumaque venenosos.
Aunque la sensibilidad máxima al urushiol –la
toxina oleaginosa de estas plantas– se produce en la
edad adulta temprana, es más probable que los niños
con edades entre ocho y catorce años tengan una reacción
alérgica después de la exposición.
El urushiol produce una de las reacciones alérgicas
más frecuentes en los Estados Unidos. Aunque
tiene más potencia en primavera y verano, el urushiol
permanece activo en los meses de otoño e invierno.
El urushiol penetra la piel en minutos, y si no se trata
rápidamente, se producirá rojez e hinchazón
entre doce y cuarenta y ocho horas más tarde, seguidas
de ampollas y picores. En aproximadamente quinientas
personas sensibles, solo es necesaria una cantidad muy pequeña
(equivalente a unos pocos granos de sal) en la piel para
que comience la reacción alérgica. Después
de los primeros síntomas, esta reacción puede
continuar desarrollándose durante días. Después
de la rojez y el picor, la reacción puede también
producir ampollas antes de curarse.
Identificación de las plantas venenosas
La hiedra venenosa tiene tres hojas con los bordes
lisos o aserrados. Normalmente crece en forma de enredadera,
con flores amarillas o verdes y bayas de color blanco.
El roble venenoso normalmente tiene tres hojas brillantes.
Estas hojas tienen bordes redondeados, y se parecen a las
hojas de un roble. El roble venenoso crece normalmente como
arbusto en el este de los Estados Unidos.
El zumaque venenoso tiene de siete a trece hojas en cada
tallo. Produce bayas, tiene venas rojas y crece como
arbusto o árbol pequeño.
Información general sobre las plantas venenosas
- La hiedra, el roble y el zumaque venenosos crecen casi
en todas las regiones de los Estados Unidos, excepto Hawai,
Alaska y en algunas zonas desérticas del oeste del
país.
- Aunque un cierto porcentaje de estadounidenses adultos
es tolerante a la hiedra, el roble y el zumaque venenosos,
entre un 10 y un 1 por ciento de la población es
tan sensible a estas plantas que no pueden trabajar al
aire libre.
- El urushiol se puede extender de una parte del cuerpo
a otro y de un amigo o familiar a otro. Se pega a
las mascotas, la ropa, las bolas, el equipo para las caminatas
y cualquier cosa con la que entre en contacto.
- Incluso las plantas en estado latente, aquellas que han
perdido las hojas y que tienen un tallo seco, pueden producir
reacción. Las plantas muertas contienen urushiol
durante varios años después de morir la planta.
Consejos para evitar el contagio
- Evitar la hiedra, el zumaque y el roble venenosos comienza
con la identificación correcta de las plantas. Muchas
personas las confunden con otras plantas.
- Recuerde el dicho popular inglés: Leaves
of three, let it be (Las plantas de tres hojas, no hay
que tocar)
- Póngase zapatos cerrados, pantalones largos y
camisas de manga larga para evitar que el urushiol entre
en contacto con la piel. La ropa o cualquier otro
objeto que haya tocado la planta se deben manipular con
mucho cuidado y lavarse a conciencia.
- Quemar las plantas venenosas hace que las partículas
de urushiol se propaguen en el aire y produzcan reacciones
en la nariz, la garganta y los pulmones. No queme
nunca estas plantas.
Si entra en contacto con hiedra, roble o zumaque venenosos,
elimine el urushiol inmediatamente después de la exposición.
Las toallitas CORTAID® Poison Ivy Care Toxin Removal
Cloths eliminan el urushiol de la hiedra, el roble y zumaque
venenosos para ayudar a prevenir el sarpullido y la reacción
que producen. Se pueden usar en todas las partes externas
del cuerpo. Para obtener más información sobre
cómo deshacerse
de este picor, visite www.cortaid.com o www.leavesofthree.org.
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